Cierres por Covid-19 y congestión portuaria causó odisea en un contenedor en la ruta Transpacífico

Cierres por Covid-19 y congestión portuaria causó odisea en un contenedor en la ruta Transpacífico

Un envío que regularmente tardaba semanas entre China y EE.UU. ahora puede tomar medio año.

Ha estado en el muelle durante meses, retenido a causa de los tifones y los brotes de Covid que han empeorado la congestión de la cadena de suministro, alargado una entrega que normalmente llevaría semanas a más de medio año.

Los problemas de la cadena de suministro han dado una lección que muestra los límites de la diversificación, ya que todas las redes siguen estando estrechamente conectadas con China. Todos los caminos conducen a China, y eso tiene un efecto importante en toda la cadena de suministro, sin embargo antes de la pandemia, un lote como éste solía llegar a Chicago en abril, justo a tiempo para que los agricultores lo utilizaran durante la temporada de siembra, dijo Steve Kranig, director de logística de IM-EX Global, que se encarga de coordinar el transporte del cargamento de fertilizantes. Pero en mayo parte del fertilizante seguía en Chongqing, a 2.400 kilómetros al oeste de Shanghái, donde se fabricaba, debido a la escasez de contenedores vacíos.

Por consiguiente, Kranig tardó meses en conseguir contenedores y espacios en varios buques que zarparían desde Shanghái. El fertilizante se cargó en los contenedores y se condujo hasta las barcazas en el río Yangtze,el viaje por la vía fluvial más transitada de China (marcó un récord de 2.930 millones de toneladas de carga en 2019) duró ocho días.Aunque el cargamento evitó las inclemencias climáticas, no pudo hacerlo de las altas tarifas, debido a la escasez de buques. Además, «Ya hay una cantidad limitada de contenedores que recorren el carril del río Yangtze, y algunas empresas están pagando mucho dinero para tomar cualquier contenedor disponible para no tener que tratar de trasladar sus bienes a Shanghái a través de rutas no marítimas.

Kranig no está seguro de por qué el contenedor sigue atascado en Shanghái mientras que otros siete ya arribaron a Chicago, pero sospecha que el caos que afecta a los puertos chinos es un factor importante. El terminal de Yantian, en el puerto de Shenzhen, se cerró en mayo a causa de un brote de Covid, creando una congestión en toda la costa oriental, lo que a su vez provocó un efecto dominó en toda la cadena de suministro mundial. A principios de agosto, los portacontenedores fueron desviados de Ningbo, después de que un empleado del recinto diera positivo en la prueba del Covid. A esto se sumaron los tifones que empeoraron la situación.

Los retrasos en los puertos podrían alcanzar un máximo histórico en las próximas semanas, una vez que el fertilizante arriba a Estados Unidos, los riesgos no terminan. El Pacífico puede ser una travesía traicionera para los capitanes de los buques que se apresuran a cumplir los plazos. Y cuando la carga alcanza a salvo a la costa norteamericana, le esperan más dolores de cabeza.

Los puertos de Los Ángeles y Long Beach, los principales para comercio estadounidense con Asia, se encuentran atascados con el mayor número de portacontenedores entrantes en más de seis meses. Luego viene el viaje por el interior, donde el contenedor podría tardar entre uno y tres meses más en arribar desde la USWC a Chicago por ferrocarril o camión.

El caso del contenedor varado parece la peor pesadilla para cualquiera que se dedique al comercio mundial. 

“El patrón de retrasos se repite” De nuevo no había contenedores vacíos en Chongqing, así que Kranig decidió saltarse la ruta fluvial: cargó el fertilizante en camiones abiertos que fueron conducidos a un almacén en Shanghái. La carga se consolidó en contenedores, y una parte se llevó a Ningbo este mes.

 

Fuente: Mundo Marítimo